La enfermera se parece a Martina Navratilova. Tiene los brazos gruesos y musculosos. El gesto duro, inmunizado a las sonrisas. Una pequeña rosácea o algo así alrededor de la nariz robusta. La piel blanca y unos lentes sin marco o con un sostén invisible. Pasa como si fuera Martina rumbo a la red y deja una estela vigorosa y desprovista de diplomacia. Un coro de toses funcionan como música funcional. Se mezclan los carraspeos nerviosos, de afinación, toses húmedas, toses secas, toses acatarradas, toses oprimidas y toses desaforadas. Todos tosen como para que el ritmo no decaiga. Martina vuelve como si la pelota del match point hubiera quedado en la red. Con una metamorfis que la conduce de la enjundia a la ira evita darle la mano al piropeador intimidado. Extiende un sobre y editorializa con sus ojos de hielo mientras suelta en la atmósfera contaminada un gesto sin condescendencia que involucra a los pacientes y que puede traducirse como Qué querés con estossss.
Tweet propios y ajenos, citas, desencuentros, sueños, alucinaciones, tribuna, textos breves, trinchera y paredón.
viernes, 30 de julio de 2010
jueves, 29 de julio de 2010
YA SÉ QUE TODO ES MENTIRA...
En una grieta de la respuesta libretada de su descargo, Diego le dio espacio a un hálito maradoniano y legitimizó el término tocuen para hablar de una mentira, un cuento. Rápidamente en twitter se disparó un hashtag con el espíritu de la impronta, estalló el TL y hasta se convirtió en dominio: recopilo algunas de esas mentiras que todos admitimos como verdades entre la ezquizofrenia, la complicidad y la condescendencia imprescindible para seguir adelante más alguna declaración fraudulenta.
* No, no me llegó tu mensaje de texto.
* No te atendí porque justo me estaba bañando.
* Es la primera vez que me pasa.
* El lunes empiezo la dieta.
* Liquidación por cierre definitivo.
* Dale, nos vemos.^
* Te llamo.
* No sos vos, soy yo.
* Con preservativo no siento nada.
* Quedate tranquilo, tomo pastillas.
* A Fort le gustan las minas.
* El sexo anal es seguro.
* Justo estaba por llamarte.
* Te llamo y tomamos un café.
* Síganme, no los voy a defraudar.
* No es lo que estás pensando.
* Mi mayor virtud es ser sincera.
* Leí El Quijote entero.
* Yo soy campeón y subcampeón del mundo. No dependí de Maradona. Maradona dependió de mí (Bilardo)
* Mañana sin falta te pago.
* El precio más bajo o le devolvemos la diferencia.
* Está en una reunión.
* Voy a limpiar el Riachuelo.
* Este es el último año de los almuerzos.
* Estaba en pedo, no me acuerdo nada de lo que hice.
* El que depositó dólares, recibirá dólares.
* Te soy sincero...
* ¿Alguna vez te mentí?
* En mi barrio hay una heladería artesanal que hace mejores helados que Freddo.
* Cocina tan bien como mamá.
* Soy virgen (Wanda Nara)
* Me desvirgué andando a caballo.
* Estoy confundido, tomemosnos un tiempo.
* Estaba haciendo zapping y justo pasé por el programa de bailanta de América...
* Lo único que miro es Canal Encuentro.
* No como nada y engordo.
* Jamás probé viagra.
* ¿No sabés lo que le pasó a una amiga?
* Largo todo y me pongo un barcito en la playa.
* Para un peronista no hay nada mejor que otro peronista.
* No soy racista... Tengo un amigo negro.
* No soy homofóbico... Tengo un amigo puto.
* No soy antisemita... Tengo un amigo judío.
* A esa mina no la toco ni con una caña de pescar.
* No, no me llegó tu mensaje de texto.
* No te atendí porque justo me estaba bañando.
* Es la primera vez que me pasa.
* El lunes empiezo la dieta.
* Liquidación por cierre definitivo.
* Dale, nos vemos.^
* Te llamo.
* No sos vos, soy yo.
* Con preservativo no siento nada.
* Quedate tranquilo, tomo pastillas.
* A Fort le gustan las minas.
* El sexo anal es seguro.
* Justo estaba por llamarte.
* Te llamo y tomamos un café.
* Síganme, no los voy a defraudar.
* No es lo que estás pensando.
* Mi mayor virtud es ser sincera.
* Leí El Quijote entero.
* Yo soy campeón y subcampeón del mundo. No dependí de Maradona. Maradona dependió de mí (Bilardo)
* Mañana sin falta te pago.
* El precio más bajo o le devolvemos la diferencia.
* Está en una reunión.
* Voy a limpiar el Riachuelo.
* Este es el último año de los almuerzos.
* Estaba en pedo, no me acuerdo nada de lo que hice.
* El que depositó dólares, recibirá dólares.
* Te soy sincero...
* ¿Alguna vez te mentí?
* En mi barrio hay una heladería artesanal que hace mejores helados que Freddo.
* Cocina tan bien como mamá.
* Soy virgen (Wanda Nara)
* Me desvirgué andando a caballo.
* Estoy confundido, tomemosnos un tiempo.
* Estaba haciendo zapping y justo pasé por el programa de bailanta de América...
* Lo único que miro es Canal Encuentro.
* No como nada y engordo.
* Jamás probé viagra.
* ¿No sabés lo que le pasó a una amiga?
* Largo todo y me pongo un barcito en la playa.
* Para un peronista no hay nada mejor que otro peronista.
* No soy racista... Tengo un amigo negro.
* No soy homofóbico... Tengo un amigo puto.
* No soy antisemita... Tengo un amigo judío.
* A esa mina no la toco ni con una caña de pescar.
miércoles, 28 de julio de 2010
PARADA IMPREVISTA

En los recovecos de las trasnoches, anda un ángel atorrante.
Bohemio de saco y corbata, con los mechones despeinados al rocío como copos de nieve, corta la formalidad indispensable con una corbata con la cara de los tres chiflados.
La figura apenas voluminosa de la piel nívea juega al cabeza con la luna pero con el sol no se tutea.
Tiene una alcurnia cimentada en ganarse el mendrugo vendiéndole buzones a aquellos que jamás escribieron una esquela y que no tienen deseos de recibir jamás una carta.
Cuando imagino a ese ángel pienso en Pepe Parada, aquel pícaro que desde el reino del café, aquilataba sus años de campeón de rock and roll cuando bailaba en el Luna Park al compás de Billy Halley.
Ese mismo Pepe Parada que se filtró entre las luminarias de la revista porteña y desde la cadetería de Carlos A. Petit, trepó al escenario para mojar el pan en algún sketch ligeramente transgresor en los que Pepe Arias o Adolfo Stray, le decían al pasar señalándolo... "Perdón ¿Paradita?" Para que él rematara: "Parada, señor. Bien Parada".Aquel Pepe Parada que tuvo su programa de tele, como protagonista, con el dúo que formaba con Carlitos Scazziotta y que a su juicio era tan malo que no lo veían ni los camarógrafos, quienes dejaban sus cámaras fijas y se escapaban del estudio.
Aquel Pepe Parada que formó parte de una delegación argentina que en el Festival de San Sebastián acompañó a la película Juan Moreira, y que ante el sorpresivo romance de Germán Krauss con Lindsay Wagner, La Mujer Biónica, quiso creer la broma de sus amigos quienes le dijeron que la mamá de la actriz, otra bomba, estaba muerta con él y lo esperaba en bragas acostadita en la cama. Y que al grito de "mamá biónica" y sin que mediaran palabras volteó la puerta del cuarto en el hotel donde se hospedaban ganándose una tunda de carterazos y almohadonazos.
Aquel Pepe Parada que representaba a Jorge Porcel y que no lograba hablar con él por teléfono ya que el Gordo, más agrandado que la circunferencia de su abdomen por estar filmando con Al Pacino, evadía las conversaciones. A cada llamado, durante días, Porcel se excusaba: "No puedo hablar, estoy con Al", "no te puedo atender, estoy con Al", "llamame en otro momento, estoy en el set con Al". A lo que Pepe, en una ocasión, reaccionó: "No me digas nada, Gordo, estás con Al. Si estás con Al, porque no se van AL carajo".
Aquel Pepe Parada que una tarde me citó, como tantas veces, en la confitería Torre de París para entregarme un obsequio, el libro de Stanivlasky, Un actor se prepara, y que cuando abro el paquete y noto que había dos ediciones exactamente análogas me pidió que lo acompañe y me llevó hasta el desaparecido teatro Alfil, donde trabajaba Olmedo, para que me ganara la simpatía del Negro obsequiándole ese libro que -Pepe estaba enterado- Alberto tenía ganas de investigar.
viernes, 23 de julio de 2010
TOSES
(postales de la época de apogeo de la Gripe A, hace justo un año)
El hombre, con su corte de rostro similar a la fisonomía de un doberman de pedigreé, su bigote tupido y su mirada de hielo escamoteada tras la solapa esbelta, ha subido muchas veces a ese vagón del subte como si nada hubiese ocurrido.
Todos, por el miedo que dicen que no es tonto pero evidentemente es cobarde y hasta sin él, por desidia histórica, ignoto compromiso social o indiferencia congénita, hemos compartido el viaje con el asesino prosaico deambulando entre la búsqueda interminable de un epíteto, la puerta de salida más cercana o esfumándonos de la paranoia detrás de las páginas gratuitas y demasiado entintadas de La Razón -que no sólo se pierde, sino que hasta te la arrebatan presuntos cartoneros/papeleros antes de que termines de leer de corrido un articulo-.
Muchas veces lo vimos con sus venas alerta y sus maxilares apretados como con un deseo contenido de ejercer su vocación apoyado de espaldas contra la puerta mecánica y sus manos ocultas dentro del sobretodo palpando en los bolsillos alguna que otra protuberancia aterradora. Muchas veces lo miramos en silencio, como hoy, apretados, con esta misma distancia y esta comunidad fragmentada que somos con nuestras individualidades a cuestas en el subte, sin mirarnos.
Lo revelador es que tanto él, como otros y como yo, esta vez espiamos el titular prestado en el diario de la señora que con barbijo en composé con su piel pálida se hallaba sentada en uno de los dos asientos contiguos a la puerta que da al fuelle del vagón. La noticia planteaba con letra catástrofe los peligros de la denominada Gripe A.
Bastó que varios recorriéramos esa tipografía insalubre para que como en ninguna otra ocasión nos miráramos con un sentido de convivencia, de sentimiento colectivo, absolutamente novedoso, rodeáramos al pasajero molesto y escarbando en el fondo de nuestros pulmones con tuberculosa paciencia tosiéramos al unísono sobre su cara pétrea hasta doblegarlo y obligarlo a huir.
Nadie podrá acusarnos de nada. Fue en defensa propia. Un típico caso de Influenza Debida.
El hombre, con su corte de rostro similar a la fisonomía de un doberman de pedigreé, su bigote tupido y su mirada de hielo escamoteada tras la solapa esbelta, ha subido muchas veces a ese vagón del subte como si nada hubiese ocurrido.
Todos, por el miedo que dicen que no es tonto pero evidentemente es cobarde y hasta sin él, por desidia histórica, ignoto compromiso social o indiferencia congénita, hemos compartido el viaje con el asesino prosaico deambulando entre la búsqueda interminable de un epíteto, la puerta de salida más cercana o esfumándonos de la paranoia detrás de las páginas gratuitas y demasiado entintadas de La Razón -que no sólo se pierde, sino que hasta te la arrebatan presuntos cartoneros/papeleros antes de que termines de leer de corrido un articulo-.
Muchas veces lo vimos con sus venas alerta y sus maxilares apretados como con un deseo contenido de ejercer su vocación apoyado de espaldas contra la puerta mecánica y sus manos ocultas dentro del sobretodo palpando en los bolsillos alguna que otra protuberancia aterradora. Muchas veces lo miramos en silencio, como hoy, apretados, con esta misma distancia y esta comunidad fragmentada que somos con nuestras individualidades a cuestas en el subte, sin mirarnos.
Lo revelador es que tanto él, como otros y como yo, esta vez espiamos el titular prestado en el diario de la señora que con barbijo en composé con su piel pálida se hallaba sentada en uno de los dos asientos contiguos a la puerta que da al fuelle del vagón. La noticia planteaba con letra catástrofe los peligros de la denominada Gripe A.
Bastó que varios recorriéramos esa tipografía insalubre para que como en ninguna otra ocasión nos miráramos con un sentido de convivencia, de sentimiento colectivo, absolutamente novedoso, rodeáramos al pasajero molesto y escarbando en el fondo de nuestros pulmones con tuberculosa paciencia tosiéramos al unísono sobre su cara pétrea hasta doblegarlo y obligarlo a huir.
Nadie podrá acusarnos de nada. Fue en defensa propia. Un típico caso de Influenza Debida.
miércoles, 21 de julio de 2010
CRISTO DE LA QUEMA

(En este rincón, el personaje trascendente, su atmósfera, su mitología del castañazo y el infatilismo ejercido con abnegación, su vida y sus radiaciones en un poema de hace ya algunos años, aún inédito como texto para un libro, estrenado alguna vez en el programa de radio El Plomero del Titanic: este es un pequeño homenaje que le dediqué al gigante Oscar Natalio Ringo Bonavena)
Estratofonte suburbano, delfín de palangana;
pie plano en el cordón maquillado de humareda,
se fuma el toscano del ocaso sin misa ni mañana.
Doña Dominga amasó la kriptonita, nudillos de domingos con ravioles;
coloso de las boites tapizadas con karmas de jaguares,
carcajada infantil en osamenta tan gigante como las tentaciones.
Pectorales de empedrado, lunfardo, paraíso de maceta;
su barrio fue un puño que inmoló en la cresta del orgullo,
lengua de filo samuarai puesto a filosofar en camiseta.
Picardía de mancha venenosa, destino de Torino en la puerta;
tuvo a la gloria hincada de rodillas en un guiño de tormenta,
puso el pecho al sarcasmo ilustrado y le dio la espalda a la venganza con garganta de escopeta.
Ringo nuestro, sombra de quimera, alarido en la selva del salario,
Cristo ateo de las orejas arrepolladas,
escupió el asado con saliva de mentira, pistolero de corceles de juguete,
se dejó noquear en la jaula de los malos con guardia de Pilatos.
Voz chiquita, berretines de cantante, hedonista de latir en las revistas;
oso abrupto pasó ligero por el circo cruel de los romanos
y se almorzó de un mordiscón la vida sin importarle el peso en la balanza triunfalista.
Glamour con calzador, impostación de cagatintas con credenciales de tilingos;
mordió el anzuelo de ficción en eso de venderle una caricia a la corista
y conoció al genuino amor en la orgiástica ceremonia del domingo.
Villano de la boca para afuera, hidalgo emérito de la fantochada;
fue discípulo del gorrión que no se asoma a la cancel,
nadie sabe bien porqué se fue a timbear al TEG tras la frontera de la nada.
Titán del alma, mastodonte bonachón, héroe dibujado con tiza de un billar;
supo estrenar el sueño colectivo en un pocillo de café,
huérfano de capa y sin despegarse de la tierra creyó e hizo creer una manera de volar.
Ringo nuestro, patrono de la Quema, estampita sonriente y fanfarrona,
Cristo ateo de las orejas arrepolladas,
tuvo su cruz cargada de soberbia y soledades,
cayó vencido y la cuenta se hizo eterna pues jamás pudimos levantarnos de la lona.
PÉCULO, CAMBIÁ EL AGUA DE LOS FLOREROS
La madrugada de hace unas madrugadas sacudió la modorra del Twitter con un hashtag un poco agorero. La propuesta era dejar en el aire el graffiti que podía oficiar de preámbulo de nuestro propio epitafio. #Cuatropalabrasantesdemorir propuso alguien y la cosa se puso divertida. Compilación, participaciones especiales y divagues propios.
*jaimedaza:decia Made In China...
*Vikixis:designo unico heredereo a ...
*Vikixis:no pasar, alto voltaje
*JoseDanielE:Eso es un tiburon?
*abelaquino: ¿Este Barrio es Seguro?
*chapita: ¡Gracias, Yiya, muy ricos!
*chapita: me compré una vuvuzela.
Algunos productos de nuestra propia huerta.
* Parece una pistola real (frente a un niño con un arma)
* Te aseguro que vuelo (en el balcón del piso once)
* Fondo blanco, tshhpasa nada (antes de tomar un bidón de soda caústica)
* ¡Llegó carta! Remitennnnte Unabomber (alegro con el cartero)
* Dale, manejá vos Hiena (antes de salir de Esperanto)
* ¡Salí con Marixa Balli! (a veces hay que agarrarse ahí, ahí abajo... pobre...es amiga)
*jaimedaza:decia Made In China...
*Vikixis:designo unico heredereo a ...
*Vikixis:no pasar, alto voltaje
*JoseDanielE:Eso es un tiburon?
*abelaquino: ¿Este Barrio es Seguro?
*chapita: ¡Gracias, Yiya, muy ricos!
*chapita: me compré una vuvuzela.
Algunos productos de nuestra propia huerta.
* Parece una pistola real (frente a un niño con un arma)
* Te aseguro que vuelo (en el balcón del piso once)
* Fondo blanco, tshhpasa nada (antes de tomar un bidón de soda caústica)
* ¡Llegó carta! Remitennnnte Unabomber (alegro con el cartero)
* Dale, manejá vos Hiena (antes de salir de Esperanto)
* ¡Salí con Marixa Balli! (a veces hay que agarrarse ahí, ahí abajo... pobre...es amiga)
PUDO SER UN TWEET: DOLINA
"Los hombres nobles eluden un esfuerzo realizando otro mucho mayor. Por no arrancar una rosa, construyen un palacio. Por no escuchar un reproche, ejercen la rectitud toda la vida. Por no bajarse del caballo, conquistan el Asia", algo así dijo Dolina. En eso ando, Alejandro.
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